El Krav Maga es un arte en la esencia de la palabra, porque transmite ideas y sentimientos al aprendiz. Crea un camino de vida competitivo, donde el alumno compite consigo mismo y llega a sus objetivos pó si solo. El entrenamiento estimula la voluntad de vencer; no sólo físicamente sino también en todos los aspectos del ser humano. Es un arte práctico que a través del trabajo corporal, alcanza a la mente, al intelecto y a la espiritualidad. El Krav Maga no dice verdades en teoría, sino que estimula la búsqueda individual. Uno de los objetivos principales es la conquista de la confianza propia.
Es un arte de defensa personal. Definir defensa personal como la manera de defenderse de un ataque es no dar el valor merecido a su significado. Se aprende defensa personal, primero porque cualquier ser vivo necesita saber defenderse ante una agresión física; y, en segundo lugar, para saber los beneficios que esos conocimientos causan.
No sentirse amenazado (físicamente o no), sentirse capaz, creer en sí mismo, la lucha por la superación personal, el desafío de imponerse objetivos y transponer barreras, además de la mejora del acondicionamiento físico, permiten al aprendiz de defensa personal una vida más próspera, física y mental.
Para los que, por la razón que sea, piensan que la defensa personal no es una actividad compatible con su personalidad, sepan que no conocerla no los liberará de la violencia, y vivimos en un mundo violento y hostil.
¿Y qué es la violencia? La violencia es algo con vida propia, no es como el hambre que termina después de que nos hemos alimentado; no eliminamos la violencia por saciarla, pues ella se alimenta de sí misma, es un mal que siempre existió y existirá siempre.
Vivir en paz y con respeto a todos no le aleja de la posibilidad de ser atacado.
Texto: FSAKM







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