El Krav Magá nos devuelve la seguridad que la violencia en las calles nos arrebató
(Maestro Kobi Lichtenstein)
Cuando estuve entrenando Krav Magá en Río de Janeiro, uno de los candidatos a instructor me contó una historia:
En un restaurante de Israel, un hombre se acercó a un niño que en ese momento estaba solo. Aunque el hombre no necesariamente traía malas intenciones, algunos de los parroquianos pensaron que sí y se levantaron para acercarse al hombre. Le increparon con educación pero con firmeza acerca de sus intenciones. El asunto se aclaró: el hombre no tenía ninguna mala intención para con el niño, se alejó y todo volvió a la normalidad. Los comensales siguieron su comida.
El mensaje
Lo importante en esta historia va por dos lados, según lo veo:
1. Los comensales actuaron con seguridad porque, muy posiblemente, sabían cómo defenderse y cómo defender a otros.
2. Saber defenderse les permitió actuar un valor social: la solidaridad.
3. La solidaridad acrecienta otro valor social: la confianza.
4. La confianza entre los miembros de una sociedad permite un estado de equilibrio: la justicia.
En nuestro país a mucha gente le gustaría responder de manera solidaria y con seguridad cuando vemos a un niño, a una mujer en apuros o a cualquier persona en desventaja frente a uno o más agresores. Pero no lo hacen porque no sienten la seguridad de saber cómo neutralizar una respuesta violenta del agresor o agresores.
A más seguridad, menos violencia
No propongo que respondamos siempre con violencia y que eso lleve a una espiral de violencia. Al contrario. Creo que una sociedad cuyos miembros responden solidariamente en forma segura y asertiva (no necesariamente agresiva) en defensa del débil, se vuele una sociedad menos violenta.
¿Por qué menos violenta? Porque los que aplican la violencia como medio de vida lo hacen porque nadie les pone freno. Nadie les pone freno porque no estamos preparados.
Los delincuentes y los violentos ganan espacio mientras retrocedemos a nuestras urbanizaciones cercadas, a nuestras casas enrejadas y a nuestros corazones atemorizados.
Nosotros que tanto estimamos la paz, retrocedemos y dejamos que los desadaptados se apoderen de nuestras calles.
El Krav Magá como un camino a una sociedad justa
Solidaridad, confianza y justicia son valores a los que se puede acceder por muchos caminos. El Krav Magá, como método de defensa personal nacido en las calles, es uno de esos caminos.
Cuando vemos a un niño, a una mujer o incluso a un hombre en apuros frente a una amenaza abusiva y no intervenimos porque el miedo nos vence, a la larga todos salimos perdiendo. Perdemos terreno ante los antisociales que no creen en los valores que nosotros defendemos (o que deberíamos defender.)
Cuando sí intervenimos de una manera segura para nosotros mismos, todos salimos ganando. Nos convertimos en lo que queremos ser, pero especialmente en lo que debemos ser : individuos fuertes que forman una comunidad justa con valores solidarios.
El Krav Magá es una vía para una sociedad así. Empecemos por nosotros mismos. No nos quejemos. No pidamos a los demás que actúen. Aprendamos a defendernos y defendamos a nuestra sociedad.
No seamos los que retroceden. Que retrocedan los delincuentes. Enviémosles el mensaje de que sus valores retorcidos no tienen NINGÚN lugar en esta sociedad peruana de los fuertes y de los justos que queremos construir, que debemos construir.
Henry Ishibashi








claudio
Bien dicho Henry
Dic 21, 2008
Roberto
Excelente mensaje!
Dic 23, 2008
José Vásquez
wow, hace 5 años que tengo un dvd de 4 videos de K.M de Eyal Yanilov, y creanme que hoy al descubrir ésta página web, me puso alegre, y dije que bueno es el “Señor” y la violencia va a acabar. ¡Haznos un instrumentos de tu Paz!
יהוה bendiga el K.M para la paz que necesita nuestro Perú.
שלום en יֵשׁוּעַ
Jun 29, 2009
Comentar “Krav Magá y valores sociales”